Al mediodía de este 9 de marzo, la Asociación de Camioneros de Colombia (ACC) y el gremio de transporte de carga fronteriza iniciaron un paro indefinido para exigir a los gobiernos de Ecuador y Colombia la derogación de los aranceles del 50% que han impuesto ambos países.
Óscar Obando, presidente del comité gremial de comercio internacional de Ipiales, confirmó que el primer día de protestas incluyó un bloqueo del puente internacional de Rumichaca durante tres horas. “Vamos a seguir con medidas esporádicas hasta que después ya se bloquee totalmente”, advirtió Obando, quien explicó que la estrategia será escalar progresivamente: “Hoy son tres horas, mañana pueden ser cinco, hasta que ya no pase nadie”.
En un comunicado, los gremios explicaron que mantendrán la medida “los días que sean necesarios hasta que los gobiernos escuchen el clamor del pueblo y adopten soluciones urgentes frente a la crisis que viven las poblaciones fronterizas”.
Según Obando, al paro se han sumado los depósitos habilitados de aduana, braceros, importadores, comercializadores, comisionistas y cambistas, es decir, toda la cadena logística del comercio internacional en la frontera.
Del lado ecuatoriano, aseguró que ya cuentan con el respaldo de agentes de aduana, almaceneras y exportadores. Mencionó que un exportador de plátano se encuentra “seriamente afectado” y que el sector arrocero también ha manifestado su preocupación.
La incertidumbre ya golpea al comercio local
Iván Flores, presidente de la Cámara de Comercio de Ipiales, confirmó que la movilización fue binacional y pacífica: los gremios de comercio exterior y transportadores de carga pesada de ambos países salieron simultáneamente de Tulcán y de Ipiales y se encontraron en el puente internacional de Rumichaca.
Los manifestantes siguen ahí y eso crea incertidumbre. La gente, ante la falta de información, no sabe si van a cerrar o no, si hay bloqueo o no, y eso los asusta. Dejan de cruzar”, explicó Flores, quien advirtió que esa situación ya golpea al comercio local y al turismo de Tulcán e Ipiales.
Además, recalcó que la medida responde a las afectaciones que genera el arancel del 50% en la frontera ya que esa situación golpea al comercio local y al turismo de Tulcán e Ipiales. “Si no se tiene una respuesta oficial por parte de las cancillerías, podría tornarse a un bloqueo total del puente internacional y eso acabaría de asfixiar definitivamente el comercio local“, añadió.
Gremios ecuatorianos a la expectativa
Sin embargo, los gremios ecuatorianos no han podido sumarse con la misma contundencia. Obando aseguró que el estado de excepción vigente en Ecuador se los impide. “Por temas del decreto de medida de excepción en Ecuador no lo pueden hacer, pero ya se están organizando”, señaló.

