Después de varios años de dificultades económicas para el transporte de carga, el mercado estadounidense muestra señales de recuperación. Diversos análisis del sector indican que la capacidad disponible continúa disminuyendo mientras la demanda de transporte se mantiene estable, lo que ha provocado un incremento en las tarifas de carga.
Expertos del transporte señalan que muchas empresas redujeron parte de sus flotas debido al aumento de los costos operativos, incluyendo combustible, seguros, mantenimiento y salarios. Como consecuencia, ahora existen menos camiones disponibles para movilizar mercancías, situación que favorece a los transportistas que permanecen activos.
Este escenario podría traducirse en mejores ingresos para los camioneros independientes y pequeñas compañías durante los próximos meses, especialmente en rutas de larga distancia.
Fuente: FreightWaves y Trucking Dive.
