LODISNA ha realizado una prueba piloto en condiciones reales para identificar y cuantificar los factores que más influyen en el rendimiento del camión eléctrico, condicionando directamente al consumo energético y la autonomía del vehículo.
La llegada de los camiones eléctricos es una realidad que, aunque a menor ritmo del esperado empieza a llegar al transporte de mercancías por carretera español. Es por ello que los operadores de transporte se afanan en realizar pruebas en condiciones más o menos reales de utilización, para comprobar la operatividad de estas nuevas tecnologías de propulsión.
3.269 Km. con el camión eléctrico Windrose
Uno de ellos es LODISNA, operador logístico español especializado en transporte nacional e internacional de carga completa por carretera, que acaba de completar un proyecto piloto con el camión eléctrico Windrose, desconocido para muchos. La prueba, realizada durante varias semanas recorriendo ha constado de 3.269 kilómetros durante el mes de julio por todo el territorio español en condiciones reales de carga y tráfico, realizando rutas completas como Madrid – Algeciras y su retorno.
El vehículo operó con 20 toneladas en caja rígida, en rutas nacionales y bajo diferentes modalidades de conducción (conductor simple y doble conductor), permitiendo evaluar su rendimiento energético en escenarios exigentes.
Temperatura y consumo: el impacto del calor en la autonomía
Uno de los factores más relevantes ha sido la influencia de la temperatura ambiental en el desempeño de la tractora. Se ha observado que su rendimiento óptimo se alcanza en climas templados, entre 20 y 25 ºC, mientras que, en zonas del sur, donde se registraron temperaturas de hasta 40 ºC, el rendimiento se vio afectado negativamente con un incremento de consumo de energía de más de un 40%.
Con todo, durante la prueba, realizada en julio, se registraron autonomías superiores a los 570 km, incluso en condiciones de alta temperatura y congestión estival. El consumo medio fue de 1,10 kWh/km, con valores mínimos de 0,93 kWh/km y máximos de 1,65 kWh/km. este incremento notable del consumo se ha producido en trayectos con temperaturas de hasta 40 ºC.
Desvíos de hasta 60 km para recargar
Una de las barreras importantes que suelen aparecer a la hora de hablar de transición energética son las infraestructuras de recarga y fue uno de los principales retos del piloto. No en vano, se identificaron desviaciones de hasta 60 km por la escasa disponibilidad de puntos de carga, así como precios de energía de hasta 0,60 €/kWh en estaciones sin alternativas cercanas.
La mayoría de las recargas se realizaron a baja potencia debido a limitaciones en la infraestructura disponible y a la demanda simultánea de otros vehículos. Sin embargo, gracias a la tecnología de la tractora, se lograron recargas de hasta 200 kWh mediante el uso de doble manguera, duplicando la potencia suministrada por el cargador.
Buen comportamiento dinámico del camión eléctrico
Otro aspecto destacado ha sido el comportamiento del vehículo en pendientes, gracias a su potencia continua de 680kw, la tractora ha mantenido una velocidad constante en subidas, sin pérdidas de rendimiento.
No obstante, durante las pruebas la velocidad media se redujo a 58,3 km/h en algunos tramos, frente a los habituales 85–90 km/h, aunque desde la compañía lo achacan al tráfico intenso.
Segunda fase: transporte internacional
Estos datos “serán utilizados para optimizar futuras rutas y mejorar la eficiencia operativa en contextos reales” señalan desde la compañía, que declara que la electrificación del transporte pesado forma parte de la estrategia de sostenibilidad de LODISNA”.
Además, el operador de transporte ha anunciado una segunda fase del piloto que se desarrollará durante el mes de noviembre, en un contexto operativo diferente. Esta nueva etapa permitirá contrastar aprendizajes, obtener datos adicionales y explorar nuevas modalidades de transporte, incluyendo rutas internacionales.
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