El Puerto de Nueva York y Nueva Jersey continúa registrando un fuerte movimiento de carga, con un aumento en el manejo de contenedores que mantiene bajo presión a las terminales, empresas de transporte y camioneros que diariamente entran y salen de las instalaciones portuarias.
Para los conductores de camiones de contenedores, este incremento significa una mayor demanda de transporte, pero también trae nuevamente viejos problemas: esperas prolongadas, falta de espacios para devolver contenedores vacíos, retrasos en las citas y más tiempo perdido dentro de las terminales.
Muchos camioneros aseguran que el problema no es solamente conseguir cargas, sino que el tiempo detenido en los puertos afecta directamente sus ingresos, porque un chofer puede perder varias horas esperando ser atendido mientras continúa pagando combustible, seguro, mantenimiento y gastos operacionales.
