El gobierno del presidente Donald Trump puso en marcha una nueva estrategia para incentivar a militares y exintegrantes de las Fuerzas Armadas a incorporarse a la industria del transporte de carga una vez concluido su servicio. La iniciativa surge en un contexto marcado por la disminución de operadores disponibles, luego de que las autoridades reforzaran la revisión de licencias comerciales otorgadas a conductores inmigrantes.
La medida coincide con una serie de acciones emprendidas por el gobierno federal, que asegura haber retirado de circulación a cerca de 26,000 operadores que no acreditaron el nivel de inglés exigido por la normativa. Asimismo, informaron la cancelación de aproximadamente 30,000 licencias comerciales que, de acuerdo con sus auditorías, fueron emitidas de manera irregular.


