Juan Espinoza pasó casi ocho años reconstruyendo su vida en Estados Unidos. Cuando llegó a Austin, supo que había dejado en Caracas al gerente que fue por 20 años y que debía trabajar en cualquier oficio que le permitiera mantener a su familia. Ese oficio fue el de conductor de camiones. En febrero de 2020 obtuvo legalmente su licencia de conducir comercial en Texas.
Dos meses después, compró su primer camión. Con él, se dedicó a trasladar materiales a obras en construcción y así logró ahorrar el pago inicial para su casa y para comprar un carro. En 2025, su negocio propio seguía creciendo y decidió adquirir un segundo camión. En diciembre, también ganó su caso de asilo; seguían las buenas noticias: “Me sentía tranquilo y seguro (…) Yo vi un mundo de oportunidades en este negocio. Mi sueño era tener una flota de camiones”, cuenta por teléfono.
Pero cuando el venezolano de 49 años fue al Departamento de Vehículos de Texas (DMV) para actualizar su estatus migratorio en la licencia de conducir, supo que su permiso de manejo había sido degradado por una nueva norma estatal. Así, sorpresivamente y sin que le llegara una notificación del Estado, se enteró hace unos meses de que ya no podía manejar sus camiones.
“Ha sido una situación muy difícil. Con todos los compromisos económicos que tengo, todo se me vino abajo”, dice este venezolano.
En consonancia con una regla emitida por el Gobierno federal —tras una serie de accidentes de tránsito en los que estaban involucrados conductores extranjeros, algunos con licencias comerciales falsificadas en México—, el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) suspendió el 29 de septiembre de 2025 la emisión de licencias de conducir comerciales para no ciudadanos con estatus como refugio y asilo, así como para beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, que protege a quienes llegaron con sus padres inmigrantes cuando apenas eran menores) y otros permisos humanitarios. Solo en Texas son más de 6.400 asilados, refugiados y beneficiarios de DACA afectados, según cifras del DPS.

